Abby Ramírez: «El secreto del éxito es recordar siempre ser auténticos»

Sin duda este será #UnCaféConPorras auténtico y esto solo ha sido posible gracias a nuestra protagonista: Abby Ramírez.

Una mujer con la que da gusto hablar sobre las diferentes formas de viajar y vivir la vida. Siendo conscientes de la importancia de saber elegir en cada momento lo que hacemos y sentirnos orgullosos de ello.

Ahora que tenemos encima una crisis sin precedentes, te invito a parar y tomarte #UnCaféConPorras Te aseguro que este ratito juntos en la distancia te trasladará porque tienes por delante una entrevista auténtica de verdad.

Abby Ramírez: Auténtico flechazo

P.- ¿Cuándo te enamoraste de España?
– Yo pisé España por primera vez hace 18 años. Y fue un flechazo porque me acuerdo perfectamente de estar sentada en el piso de estudiante aquel verano de 2002 pensando “yo tengo que volver, este es mi sitio”. 

P.- Está claro que volviste.
– Sí, para estudiar un semestre y ya me quedé aquel verano, que lo pasé en Madrid. Luego pasé el trimestre en Sevilla, y de nuevo regresé a Madrid. Ahí fue cuando me di cuenta que sí, estaba enamorada de España. Regresé varias veces para practicar el español y cuando regresé para hacer el Máster en Madrid conocí a Pedro.

P.- ¿Cómo conoces a Pedro Ramírez, tu marido?
– Por mundoanuncio. Yo había puesto un anuncio pidiendo intercambio de idiomas. Y me había propuesto no quedar con chicos, pero aquel anuncio tuvo poco éxito y bueno, Pedro me pareció simpático. Así que quedamos, pero propongo un sitio abierto para ver qué tal. Y tomamos una cerveza, otra, y después fuimos de tapas y termina la noche y todo bien, hasta ahí.

P.- En América pedir una cita es como algo muy formal, ¿Pedro te pidió una cita?
– No del todo, aunque en el fondo yo creo los dos íbamos con la idea de un “nosotros”. Porque yo un día le dije que tenía una duda con el español, pero yo estaba haciendo ya el máster y él sabía que yo tenía un nivel del idioma muy bueno. Así que estuvimos unos tres meses con estas citas de intercambio de idioma y ya surge la chispa.

P.- Así que primero te enamoraste de España y después de tu marido.
– Sí, siempre he sido una friki del español; desde siempre. Me metí en la banda de la Cruz Roja en Sevilla y salí en la Semana Santa en Sevilla.

P.- ¿Cómo surge salir en la banda de la Cruz Roja en Sevilla?
– Yo he tocado la trompeta desde los 9 años hasta la universidad. Era una de mis grandes pasiones. Por eso cuando llegó el momento de hacer la maleta para venir a España por primera vez, que fue en Sevilla para estudiar un trimestre, yo no quería dejar atrás mi hobbie. Así que metí la trompeta en mi equipaje y ya veríamos qué iba a poder hacer con ella.

P.- ¿Qué pasó cuando llegas a Sevilla con una trompeta a cuestas?
– Yo en vez de con una familia, me alojaba con un señora mayor. Ella me dejó muy claro que tenía costumbre de dormir la siesta y que me olvidara de ensayar con la trompeta en su casa.

P.- Te mandó con la música a otra parte.
– Sí, con toda la razón porque lo que me decía era lógico. Así que me fui a la Universidad. Le pregunté al Director de Actividades Culturales si sabía de algún cuarto o algún espacio allí en el que pudiera ensayar sin molestar a nadie. Y prometió ayudarme. Al cabo de unos días vino a buscarme y me preguntó si me gustaría ingresar en una banda de música.

P.- Ni lo dudaste.
– En absoluto. El primer día de ensayo llego y veo las notas que es obvio que las sé interpretar porque llevo tocando desde los 9 años, pero yo no había oído una marcha de Semana Santa en mi vida. Y a mí aquello me sonaba rarísimo porque allí en EEUU no hay nada parecido. Pero poco a poco le cogí el gusto y con la banda íbamos a pregones, actos, lo que hiciera falta. Me involucré a tope.

P.- ¿Te gustó?
– Muchísimo. Me enamoré de la Semana Santa. Se creó un vínculo muy fuerte. Yo lo notaba con mi compañera de programa, yo estaba integrada de una manera que no veía en ella. Es verdad que no entendía nada. Imagínate: primera experiencia con el castellano con acento sevillano, en una situación en la que era habitual hablar rápido y unos por encimas de otros. Yo para ellos era la muda, pero es lo más normal.

P.- ¿Qué recuerdos tienes de aquella Semana Santa?
– Tengo un recuerdo de la madrugada del Martes Santo que por la lluvia no pudimos salir y ver a todas aquellas personas con ese sentimiento, ese fervor…, interioricé mucho el sentir de la Semana Santa. También recuerdo especialmente aquel Miércoles Santo cruzando el puente de regreso al templo y empezaron a llover pétalos de rosas. Son los dos momentos más emotivos y que más me impactaron.

P.- ¿Qué conocimiento de España tenías tú en Estados Unidos?
– Sabía poca cosa. Mi profesora de español, María Gernert, aunque era americana, había estudiado español en Valladolid y siempre hablaba muy bien de España. De hecho iba a organizar un viaje para los estudiantes para que visitáramos el país durante una semana con visitas a Madrid, Barcelona y Sevilla. Pero no salió.

P.- ¿Se opusieron los padres?
– Mis padres en concreto no, me animaron y estábamos encantados; pero no había muchos alumnos para llegar al mínimo y al final no salió. Por eso en la universidad me apoyaron tanto para que viniera; y me ayudaron a estudiar aquí.

Abby Ramírez: El Boquerón Viajero

P.- ¿Cuándo surge la idea de abrir el blog El Boquerón Viajero?
– Este blog lo abrió Pedro el primer año que estuvimos juntos, hacia 2010. Y siendo sincera: era un blog muy aburrido. A mí en aquella época la idea de tener un blog no me atraía; en 2010 ser blogger no era ni tan atractivo ni tan guay como puede parecer ahora. Pero él, como buen informático, lo abrió y ahí iba publicando información de los lugares a los que viajábamos.

P.- ¿Cómo te convence para formar parte del proyecto?
– Un día paseando por Alcalá de Henares me preguntó: “Oye tú que eres de Comunicación, ¿cómo crees que podría hacer el blog más atractivo?” Y ahí se lo tuve que decir: “Pedro, la wikipedia ya existe así que dar información de los lugares así es muy aburrido. Vamos a darle un toque más personal y vamos a hacerlo bilingüe.” Y así fue como nace El Boquerón Viajero. Un nombre que me empeñé en ponerle ya que Pedro es malagueño.

P.- ¿Qué diferencia ese blog de viaje de otros?
– La idea ha sido compartir los rincones y los sitios que nos gustan y sobre todo compartir la idea de que no hace falta ir muy lejos para viajar. “Viajar” puede ser ir a tomar un café en tu barrio y tener esa experiencia. Desarrollando esa idea nos diferenciamos y en esta idea fue clave el lugar en el que estamos, Un Café con Libros.

P.- ¿Por qué es tan importante para El Boquerón Viajero esta cafetería?
– En esa entrada del blog yo expliqué ese sentimiento que tenía. Estamos hablando de Málaga hace 10 años donde esto no era tan turístico como hoy se conoce. Yo también tenía 10 años menos y ese rollo alternativo me molaba más. Y veníamos mucho y compartíamos ese sentimiento que es viajar y refrescarse la mente.

P.- ¿A la gente le cuesta hacer ese tipo de viajes?
– Yo creo que sí porque estamos cada vez más inundados a través de las redes sociales de que tienes que estar constantemente viajando. Si a eso le añadimos que se dice que nuestra generación no sabe ahorrar ni prever un plan de pensiones porque cada vez que juntamos un poco de dinero estamos pensando en gastarlo con un viaje. Y eso de parar y disfrutar de lo que tenemos en nuestra propia ciudad no es interesante. 

P.- ¿Vosotros lo habéis notado?
– Sí. Con El Boquerón Viajero tuvimos un montón de éxito cuando vivimos en Estados Unidos y cuando volvimos a España y contábamos las maravillas que veíamos aquí, las visitas al blog cayeron porque no es guay.

P.- ¿El postureo está acabando con nuestra historia?
– (Risas) Puede ser. Nosotros fuimos a Tenerife por nuestra Luna de Miel. Hemos apostado fuerte por España.

P.- ¿Los españoles no?
– Yo creo que no. Mira, yo voy a Bilbao: está guay, hay mucho que ver. Bilbao está muy lejos de Málaga, a 1000 kilómetros. Si cojo esa misma distancia para el sur estoy en África; queda claro que es una distancia considerable. Pero no mola, mola mucho más decir “voy a Marrakech”. Pues sí claro, puedo sacar la foto colorida en los mercados, pero en Bilbao se te viene a la mente los pinchos… Y realmente no es así.

P.- ¿Cómo es viajar y contar los viajes a dos?
– Nosotros cuando viajamos vemos las cosas a través de los ojos del otro. Cuando estoy aquí yo empiezo a sacar fotos a los pueblos, son muy pintorescos; y viceversa cuando estamos en EEUU. Recuerdo una de las veces que fuimos a una pequeña aldea en mitad de la nada; que fue donde viví los primeros 2 años de mi vida; un dato por cierto que nunca le dije a Pedro hasta que llegamos allí.

P.- Sería el acabóse.
– (Risas) Más o menos. Ese lugar podría decirse que es la “América profunda”, pero apenas tengo recuerdos de allí y realmente nacer lo que se dice nacer, lo hice en el Hospital que hay cerca de la casa de mis padres que es donde he vivido siempre.

Abby Ramírez: Cultura y Tradiciones

 P.- ¿Para ti se cumple el refrán español de que uno es de dónde pace y no dónde nace?
– Yo soy estadounidense siempre. De hecho en mi primera visita a España estuve saliendo con un sevillano y recuerdo que me dijo “Mira, tú vas a ser siempre la americana, así que acepta eso”. Y tenía razón. Me siento americana pero tengo una parte muy grande de mi corazón aquí en España: es donde vivo y donde ha nacido mi hija; que aunque haya nacido en Madrid es andaluza auténtica porque tiene sangre de casi todas las provincias (risas).

P.- ¿Te has sentido bien acogida, somos acogedores?
– Sí, pero también es cierto que tienes que involucrarte en ese proceso. Porque yo también he conocido a mucha gente que vive en su burbuja, con sus cosas. Siempre tuve tan claro que quería formar parte y conocer la cultura, las costumbres.

P.- Te has involucrado bien, porque hasta te has vestido de chulapa en Madrid. ¿Cómo empezó?
– Hice muchísimo intercambio de idioma, así conocía mucho de aquí. Pero cuando más me adentré fue el primer año con Pedro, ¡fuimos hasta a una matanza en Zamora! ¡Imagínate! Yo muchas veces le decía “Pero, ¿dónde estoy?, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?”

P.- ¿Te lo sigues preguntando?
– Sí, me asombra. Yo nací sin saber español ni estas costumbres. Cuando vuelvo a EEUU con mi hija me vienen recuerdos y vivencias pero que no son las normales o habituales en mi día a día ahora. Creo que es lo bonito de que ella pueda vivir las dos experiencias.

P.- ¿Cómo llevas eso de adaptarte a una cultura nueva sin dejar atrás tu cultura anterior, y es más, transmitirla a tu hija?
– En nuestra casa hemos encontrado un punto común. Pedro ha cambiado un poco y yo también. Nuestra casa es un país a medio camino entre España y Estados Unidos. En la cocina hemos aprendido a cocinar los dos juntos porque ninguno tenía mucha idea cuando empezamos a salir, hemos inventado recetas que incorpora mucho de la cocina española porque es más saludable.

P.- ¿Y con las tradiciones?
– Celebramos mucho los festivos, por ejemplo nosotros tenemos una fiesta previo al Miércoles de Ceniza que es el Martes de las Tortitas y la hacemos aquí. También el día de Acción de Gracias lo celebramos en familia. A mi hija le hablo en inglés y le canto canciones en inglés. Las comidas, las canciones, los cuentos es inculcarle esa identidad. También es verdad que viajamos todo lo que podemos a Estados Unidos. 

P.- ¿Echas de menos tu tierra?
– Echo de menos algunas cositas sobre todo ahora que soy madre. De hecho, cuando Paula (su hija) cumplió un año mi madre me dijo “Eres muy valiente no solo por estar criando a tu hija en una cultura que no es la tuya sino también porque tienes un nivel constante de estrés precisamente porque estas en otro país”. 

P.- Las madres rara vez se equivocan.
– Sí, es verdad. Tenía toda la razón. Porque aunque llevo aquí 11 años, no es mi país y siempre hay cosas nuevas que no he hecho nunca. El sistema médico, por ejemplo, sí que lo entiendo pero por ejemplo el tema urgencias para mí me suena a algo super grave; pero aquí estás resfriado y si el ambulatorio está cerrado te vas a urgencias. Eso me choca, y hay cosas como los horarios; son cosas sobre todo que una se da cuenta cuando tiene una hija. Y cuando surgen dudas en este tema mi madre no puede guiarme porque las cosas no son como allí. Es todo muy raro.

P.- De la rareza sale la belleza, ¿no crees?
– Sí. Al final ella va a tener una mezcla de las dos culturas y podrá elegir y sentirse cómoda en ambos sitios. Por eso intentamos pasar temporadas largas en ambos lugares.

P.- ¿Cómo te conviertes en Abigaíl Ramírez?
– Primero nos casamos por lo civil en España básicamente por tema legal; y luego aquel verano nos casamos por la iglesia aquí en Málaga. El trabajo de Pedro estaba estancado, su puesto no iba a ninguna parte y no estaba demasiado motivado. Pensamos probar suerte en EEUU. Yo pasé mi CV para profesora de español como Abigaíl Ramírez, sonaba muy latino y como allí los currículum no llevan foto… Y yo quería destacar y así podría pasar por mexicana perfectamente (risas).

Abby Ramírez: Auténtico Nueva York

P.- ¿Siempre habías querido emprender?
– Jamás. No entraba en mis planes pero fue surgiendo. Cuando volvimos a España yo estuve trabajando en una empresa encargándome de las redes sociales y la comunicación. Después de un año allí Pedro me dijo que necesitaba contratar a una persona para hacer concretamente lo que estaba haciendo yo pero para Auténtico Nueva York, que era la empresa que surgió de El Boquerón Viajero.

P.- ¿Lo tuviste claro?
– No, lo tuve que pensar mucho. Me tomé mi tiempo porque era meterse en el mismo negocio que mi marido, y en aquella época no teníamos hijos; pero aún así era una decisión importante. Me imponía respeto por si nos peleábamos, el que venga todo el dinero del mismo sitio. Eran muchos aspectos que tenía que valorar.

P.- Al final dijiste que sí y ya han pasado 5 años de aquella decisión. Habéis superado muchas pruebas juntos. ¿La vida es esto, superar pruebas?
– Totalmente. Y nosotros hemos superado muchísimas. Como pareja también. Yo creo que la gente deja la relación muy rápido hoy en día, y las redes tienen mucho que ver en ello, o es mi impresión.

P.- ¿Por qué?
– Las redes sociales te muestran que hay muchas opciones siempre. Y hay que pensar solo en tu opción, y apostar siempre al mismo número. Pedro y yo hemos estado a punto de dejarlo por ese choque cultural; por dedicar más tiempo al trabajo que a la vida, por el propio negocio nuestro; pero son retos que hay que superar y decidimos hacerlo juntos. Y estoy muy orgullosa de haber llegado hasta aquí y estar en el mismo barco.

P.- ¿Cómo afrontáis ser padres no solo como pareja, también como negocio familiar?
– Sin duda fue uno de los retos más grandes. Ha sido complicado, la verdad. Como negocio contratamos a una chica que cubrió mi baja de maternidad pero a las 16 semanas se acabó. Fue un choque estar los dos solos… Estoy muy orgullosa de tener un negocio familiar pero me sigue infundiendo mucho respeto porque tenemos una persona que depende de nosotros.

P.- Emprender en España es diferente que en EEUU. ¿Cómo es allí?
– En EEUU es mucho más fácil porque no hay que pagar un montón de dinero antes de cobrar nada, como pasa aquí. En España hay muchas tasas que pagar y se hace muy cuesta arriba; y en Estados Unidos hasta que no pasas una franja económica se puede considerar un hobbie, es mucho más bonito. De hecho, Pedro ha emprendido con una agencia de consultaría de SEO en EEUU.

P.- Siendo emprendedores, mantuvisteis la idea de formar una familia. ¿Asustaba la idea?
– Sobre todo tienes incertidumbre de cómo va a ser, pero lo teníamos claro. Y nos ayudó mucho tener un asesor. Son cosas que ni si quiera piensas cuando trabajas en una empresa porque tú te vas, viene otra persona que cubre tu baja y luego vuelves. Y sí, es complicado encontrar guardería o lo que sea, pero es solo eso.

P.- Cuando es un negocio familiar, la cosa cambia.
– Muchísimo. Para empezar la empresa somos nosotros dos; y somos nosotros dos los que no estamos durmiendo ni descansando bien por las noches. Somos los dos los que estamos en la misma casa cuando se pone mala la niña, ¿quién se queda con ella? ¿Quién tiene ese día el trabajo más importante, de quién podemos prescindir? Todavía estamos en estos temas porque la niña es pequeña y estamos lejos de la familia. Falta ayuda al emprendimiento y a la conciliación.

P.- España se caracteriza por la picaresca. Tú que lo ves desde fuera, ¿crees que somos un poco timadores?
– Más bien, y hablo por Andalucía, que exageráis mucho. Pero eso es gracioso. Y exageráis para bien o para mal; pero a mí eso me gusta (risas).

P.- Descubres también barrios y zonas de Málaga desconocidos para muchos malagueños. ¿Somos consciente de la belleza que nos rodea?
– No solo con los malagueños. Por lo general la gente en su ciudad frecuenta una zona, un barrio, y su camino al trabajo y vuelta. Y así van viviendo. A mí me pasó igual en Nueva York. Yo estuve viviendo allí y hasta que no pasaron 7 años no crucé el Puente de Brooklyn. Pues lo mismo pasa aquí en Málaga. La gente se queda en su barrio y no van por ahí descubriendo sitios.

P.- Y vosotros pensasteis que sí, que había que descubrirlos.
– Sí, por eso defendemos tanto que puedes viajar en tu propia ciudad. Yo voy al mismo bar todos los días, perfecto. El camarero sabe lo que tomo, eso está genial y aporta mucho porque es un trato que me encanta. Pero también si yo voy a otra zona que no suelo frecuentar por ejemplo El Perchel, que sí que ahora está de moda porque los pisos están caros; pero ese barrio tiene una historia que hay que conocer y no se puede perder de las casas corralones

P.- ¿Qué consejo nos das para viajar dentro de tu propia ciudad?
– Siempre hay que guiarse según tus intereses, si te gusta la música, la gastronomía. Hablar con amigos de tu interés por conocer zonas de tu ciudad. Gracias a nuestros amigos o incluso los camareros que nos recomiendan sitios y lugares increíbles. Salir de la burbuja de planearlo todo y tenerlo todo tan medido.

P.- El Boquerón Viajero y la empresa que surge de ahí, Auténtico Nuevo York se constituye poniendo en valor la humildad, la integridad y entusiasmo. ¿Crees que vivimos carente de estos valores?
– Espero que no. Hay muchas veces que vivimos, y yo culpable también, pensando demasiado en el futuro. De hecho el Mindfullnes surge de esa corriente de vivir el momento. El móvil no ayuda, no te deja disfrutar del momento.

P.- ¿Por qué?
– Porque estás todo el rato viendo lo que hacen los demás. Se tiene miedo de perder oportunidades. “Mis amigas de fiesta y yo aquí en pijama”, pues sí. Claro que estás en casa en pijama, lo has elegido y no hay nada de malo estar en casa tan pancha. Hay que elegir estar presentes y poner entusiasmo en lo que has decidido hacer y que lo que haces puede ser muy guay, aunque estés en casa o en tu ciudad.

P.- ¿Cómo fue el inicio de Auténtico Nueva York?
Cuando estuvimos viviendo en Nueva York Pedro subía muchísimas fotos a la página de Facebook de El Boquerón Viajero. Pero según mi parecer eso saturaba mucho a los que no le interesaba ese destino, y abrió una Fan Page solo con información de Nueva York.

P.- Preguntar si tuvo éxito sería una obviedad.
– Totalmente (risas) La gente empezó a escribirnos y preguntarnos qué hacer o donde ir. Uno de los días quedamos con un grupo de españoles que estaban en Nueva York para tomar un brunch, lo que aquí es como un plato de los montes, y la idea surge de un montón de apuntes en una servilleta. Y Pedro vió que ahí había negocio; y así empezó Auténtico Nueva York.

P.- ¿Os llegan personas con los planes muy medidos a Auténtico Nueva York?
– Sí y me llama mucho la atención. Vienen y nos piden solo contratar el traslado y no escuchan nuestra recomendación. Yo me he criado a dos horas de la Gran Manzana y he vivido allí mismo siete años, voy dos veces al año, mi mejor amiga vive allí y mi madre expone en Chelsea; pero vienen usuarios que han leído tal o cual guía y claro ya son expertos.

P.- ¿Crees que la humildad brilla por su ausencia?
– Muchas veces. Yo hablo desde la experiencia en Auténtico Nueva York. Me encanta que hayan leído mi blog o cualquier otro; es genial porque estás entusiasmado con tu viaje; pero si vienes a mi empresa no me digas que tú sabes más que yo. No quiero sonar desagradecida, lo digo en el sentido de que yo tengo algo que ofrecerte para que tu viaje sea mucho más inolvidable de lo que imaginas. Es solo dejarme hacer mi trabajo para hacerte más feliz.

P.- ¿Cómo lo haces?
– Este asesoramiento empieza precisamente con un café o si no estamos en la misma ciudad, nos vemos por Skype. Analizamos quién viaja, intereses de todos los que viajan, presupuesto, incluso comida favorita, qué tiempo destinan, etc. Y se hace un estudio muy personal para que vivan Nueva York de forma auténtica.

P.- ¿Por qué “Auténtico?
– El secreto del éxito es recordar siempre ser auténticos. No es menos auténtico subir al Empire State que ir a un barrio de Brooklyn; depende de cada persona. Cada uno tiene su propia autenticidad y nosotros la buscamos para que disfruten de Nueva York como realmente ellos quieren o son.

P.- ¿Qué te parece Málaga?
– Málaga mola. Yo tengo ese sentimiento. Me encantan los espetos. También hay un negocio familiar muy especial para mí: El Despachito de Gloria.  No dejo de descubrir sitios bonitos, además de que la ciudad cambia. Esta mañana subía por calle Granada y había un negocio nuevo. Siempre hay algo que descubrir en tu ciudad. Hay que sorprenderse todos los días, claro que sí.

P.- ¿Cómo se toma el café Abby Ramírez?
– Aquí en Málaga siempre pido un sombra doble.

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