Depresión postvacional: 7 consejos para volver al trabajo con alegría

Sí. Me encantaría acabar con la depresión postvacacional. Caras lánguidas y afligidas al despedir agosto. Ya se lo preguntaba Jeanette, “¿Por qué te vas?” Es lo que toca. Llega septiembre y con él, la tristeza.  No es que yo sea un gurú (gurusa -como diría aquella-) y tenga todas las respuestas pero me da que quizá sea por que varían las temperaturas y las nubes se vuelven locas aquí (en la Costa del Sol) y en Pekín; por que estrenamos mes con “erre” y los espetos de sardinas dejan de estar tan sabrosos como debieran; o simple y llanamente por que para muchos se acabó lo bueno: adiós a las vacaciones, las bermudas y el pareo.

Playa de Chipiona

Playa de Chipiona

El tiempo de asueto llega a su fin y los ánimos se vienen abajo. Pero, ¿existe la depresión postvacacional? Realmente no está tipificado como tal entre los trastornos que afectan a la salud mental. Se trata de un problema de estrés. Y, ¿qué ocurre cuando sufrimos estrés? Que afecta a nuestro estado anímico y de salud, y por tanto, a nuestra efectividad.

Volver a imponerse hábitos después de vivir (la vida a lo Marc Anthony) sin horarios puede convertirse en un camino cuesta arriba si no lo hacemos correctamente. Ese llamado síndrome postvacacional (que no lo es, pero lo mencionamos para que sepas a qué hacemos referencia) lo pusieron de moda los medios de comunicación para tener contenido que ofrecer cuando todavía no se habían incorporado todos (los protagonistas de contenido noticioso) de sus vacaciones. Así que si la vuelta al tajo te produce estrés – aunque lo llames depresión postvacacional, desánimo, o cualquier actitud que pueda desembocar en fatiga, cansancio y falta de concentración – aquí van 7 consejos para que la sonrisa invada tu cara desde que salga el sol hasta el ocaso.

7 consejos para evitar el Síndrome Postvacacional

1 – Ilusiónate. Puede resultar difícil, sobre todo si tu trabajo no te gusta, pero inténtalo y lo conseguirás por que no hay nada imposible. ¿Cómo puedes ilusionarte? Pues fácil: volviendo a ser niños. De pequeños la vuelta al cole nos encantaba porque nos encontrábamos con los amigos, porque estrenábamos libreta y mochila (esto no siempre por que “la que está en casa la tienes casi nueva”) y por que volvíamos a pasar por aquel parque tan bonito camino al cole. Pues vuelve a ser un niño: piensa que volverás a disfrutar de esos compañeros de trabajo (cada uno con sus idas y venidas), cómprate algo y estrénalo para ir a la oficina y disfruta del camino al trabajo. Seguro que si te fijas en las cosas bellas, llegarás a tu puesto con una sonrisa.

calendario2 – Olvida el calendario. Evita señalar en el calendario cuanto queda para el próximo descanso, pues te puede provocar un estado de ansiedad que no sólo no hará que el tiempo corra más deprisa, sino que además te generará sensación de frustración viendo que aún queda mucho para esas minivacaciones.

3 – Oxigénate. Es decir, muévete más y haz ejercicio. Esto no significa que te mates practicando crossfit; es mucho más sencillo. Acude a la oficina en bicicleta, bájate del metro o bus alguna parada anterior a la que te corresponde, o si vas en coche, apárcalo un poco más lejos de tu destino. El paseo te vendrá muy bien física y mentalmente.

4 – Piensa en presente. Está muy bien recordar cuánto hemos disfrutado en nuestras vacaciones con la familia, los amigos o con nosotros mismos sin tener que aguantar a nadie (como decía mi abuelo pontanés: cacué es cacué – cada cual es cada cual). Y es que cuando el pasado se vuelve nuestro enemigo, lo mejor es pensar en presente. Si te ves tentado a vivir en esos bonitos recuerdos estivales evita fotos, objetos personales y otros souvenirs en tu mesa de trabajo.

5 – Piano piano se va lontano. Empieza despacio, con tareas sencillas y ve in crescendo a medida que pasen los días. Ten en cuenta que la incorporación progresiva ofrece resultados más eficaces. Si te propones metas muy exigentes el primer día es probable que no las alcances y te genere una falsa sensación de incompetencia.

6 – No cortes por lo sano con el ocio. Aún a las 8 de la tarde continuamos teniendo algunos rayos de sol, así que aprovecha y ve a dar un paseo. Disfruta del tiempo libre como quieras, pero saborea esos merecidos ratos libres, aunque los emplees en tareas domésticas (aunque no te lo creas desestresa bastante, sobre todo sacudir alfombras 😉 )

7 – Hazte un horario flexible. Si te impones un día a día muy rígido caes en la tentación de añorar la libertad de las vacaciones y venirte abajo moralmente. Y eso no nos gusta, así que nada de pautas cerradas. Sólo debes ser exigente con una cosa: el descanso. Has de dormir al menos 7 horas.

Estos son mis tips para incorporarnos a la rutina de la mejor manera posible. Y ten en cuenta que si tienes niños en casa, tu actitud será fundamental para motivarles en su vuelta al colegio. Y sí, en septiembre las sardinas pierden su punto óptimo de consumo  por que en los meses con erre (cuenta la tradición popular) lo mejor que da la mar son los mariscos. Así que date un capricho y brinda por volver al trabajo con una sonrisa y un cocktail de gambas. ¡A disfrutar!

Imagen Pescanova

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