Black Friday: Mi reino por una oferta

Imagen de meristation.com

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El cuarto viernes de noviembre llega con un bombardeo incesante de oferta por aquí, ganga por allá, precios irresistibles y un sinfín de llamadas al consumo. A partir de hoy esos comercios con números casi rojos empiezan a ingresar tanto cash que la cifra color carmín pasa a ser el deseado número negro. Algunos señalan este paso del rojo al negro como el origen del ahora conocido Black Friday (Viernes Negro).
Imagen de businessinsider.com / Multitud de compradores se aglutinan en las tiendas al comienzo de las ofertas navideñas

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Otros apuntan a Filadelfia, pues fue ahí cuando, a partir de los años 60, la población acudía despavorida y en masa a los negocios a disfrutar de los maravillosos descuentos que ofrecían las tiendas para dar la bienvenida a las compras navideñas. La ciudad, atestada de hombres vestidos en traje oscuro y mujeres ataviadas con prendas de parecida tonalidad, requería del trabajo de la Policía para ordenar el tráfico de peatones. Un viernes en el que el color negro invadía las calles. Un Black Friday en toda regla. Ambas opciones me las creo y las doy por válidas. Pero esta locura del comprar y el vender que se ha extendido a casi todo el mundo desde el año 2005 nos aleja de la fiesta que dio origen auténtico al Black Friday. No es otra que el Día de Acción de Gracias.
Esta tradicional fiesta que se celebra en Canadá (segundo lunes de octubre) y en Estados Unidos (cuarto jueves de noviembre) simboliza y pone de manifiesto la importancia del agradecimiento.

¿DAR LAS GRACIAS ES BUENO PARA LA SALUD?
Hay numerosos estudios que demuestran los beneficios de ser agradecido. Aunque Ferrán Ramón Cortés diferencia entre “dar las gracias” y “agradecer” en este magnífico artículo escrito en 2010, son muchos los que defienden que decir “gracias” es un gran paso para sentirse bien consigo mismo. Como para Maryann Troianim, psicóloga de Chicago que afirma introducir el agradecimiento con sus pacientes limitando a dos el número de quejas por sesión de terapia. Y es que ser agradecido y estar deprimido no puede ser compatible.

A la izquierda el Prof. Robert Emmons, a la dcha. el Prof. Michael McCullough

A la izquierda el Prof. Robert Emmons, a la dcha. el Prof. Michael McCullough

Robert Emmons y Michael McCullough, profesores de Psicología en la UC Davis de California y en la Universidad de Miami, respectivamente; son autores del libro La Psicología de la Gratitud. En él abordan la gratitud y la influencia tan positiva que ejerce sobre quien la practica. McCullough afirma que la gratitud aumenta la energía, elimina el estrés y provoca optimismo y empatía, ayudando así a establecer buenas relaciones sociales.
Emmons, por su parte, defiende también que la persona agradecida es menos envidiosa y rencorosa. Y va más allá. Asegura que quien se muestra agradecido reduce su presión arterial, duerme más y hace más ejercicio, llevando así una vida más saludable.

Entramos ya en una época para compartir, así lo refleja el clásico anuncio de la Lotería de Navidad de este año en España. Pero sobre todo es un tiempo para recordar que debemos demostrar gratitud a todas las personas que nos rodean. Esta es mi oferta, que nos ciñamos ahora a nuestras propias tradiciones: Es de bien nacido el ser agradecido.

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