Timmy Ropero: «Solo hay dos cosas imprescindibles para vivir: respirar y la música»

Aquella tarde iba a conocer en persona al ojos azules que me tenía embobada con 4 años (sí, desde siempre he sido muy viva). Y quien lo acompañaba sería quien me dejaría boquiabierta a mis taitantos. Así conocí a Timmy Ropero. Siempre accesible y a disposición de todos también a través de www.timmyropero.com y sus redes en Facebook y Twitter @timmyropero.

Una persona sencilla, trabajadora, cercana, entusiasta, alegre…, y podría seguir. En resumen: un gustazo de ser humano cuya sonrisa se ve de lejos y se agradece. 

Este #UnCaféconPorras se fraguó en marzo en La Fábrica de Cerveza, un local enorme que evoca a aquellas manufacturas de principio de siglo XX y que es visita imprescindible en el corazón del Soho de Málaga. Y ahí me contó tantas cosas tan impresionantes, que nos quedamos cortos de tiempo.  Y prometimos volver a tomar un café y terminar aquello que empezamos.

Ahora, cuando se cumplen 4 años de su genial «Somos Málaga» os ofrezco una entrevista que a mí me pareció genial. Y es que Timmy Ropero es un genio. Me volvió a dejar boquiabierta, con muchos titulares para elegir. Y me quedé con aquello que me hizo conocerlo y que al fin y al cabo no solo lo mueve a él sino también a toda la humanidad: la música.

Un MÚSICO de los de verdad. En mayúsculas. Compositor, autor, arreglista, productor, manager, cantante. Sabe tocar la batería, la guitarra, el piano y el bajo. Estos 4 instrumentos son los que domina (no son pocos) y confiesa que también se atreve con percusión y derivados. Su arte al combinarlos le ha valido para componer temas interpretados por artistas como Malú, María Jiménez, Gemeliers, o el ultimo éxito de la Húngara «Qué importa si hablan» que acaba de ser nominado a Super Olé del Año y que ha compuesto junto al también artista malagueño Chandé.

Y además de todo ello, es socio de AMAFE; la Academia Master de Formación para el Empleo que ofrece multitud de cursos y FP en el corazón malagueño, en calle Trinidad Grund 33-35. Como veis, una persona   que se ha ganado no solo mi respeto y mi cariño, sino también toda mi admiración. Espero disfrutéis de #UnCaféconPorras y con Timmy Ropero.

Timmy Ropero: ¿Ser músico se nace o se hace?

P.- ¿Siempre supiste que te querías dedicar a la música?
– Siempre, sin duda. Ya sabes que mi padre ha cantado siempre (su padre es Paco Paco) y podría decir que la música la llevo en la sangre. Recuerdo que con apenas 5 años ya hacía mis buenos intentos en el piano que tenían mis abuelos en casa. Incluso las canciones que escuchaba en la radio también las acompañaba con arreglos y sonidos que yo mismo hacía con chasquidos y tarareos.

P.- ¿Cómo influye lo que nos rodea en lo que vamos a ser de mayor?
– Entiendo esta pregunta de dos maneras y en cualquier caso te digo que muchísimo. Por un lado influyen los genes, por supuesto. Mi abuelo era músico de jazz, mi padre es quien es, mi madre siempre le ha gustado la música. Eso está ahí. Pero por otro lado el papel de la familia es fundamental. En mi casa además ha habido mucha música y mucha cultura musical y eso se nota. La figura de la familia para un niño y su evolución en todos los aspectos es clave. Eso delimitará cómo será la persona en su edad adulta.

P. – ¿Crees que hoy falta esa figura de familia?
– Por supuesto que falta. Se ven tantos problemas, no solo en la juventud… Debemos ser conscientes que todo parte de la casa. No es en los colegios, no. Todo lo que es el cariño, el amor, la educación; todo eso lo tienen que dar los padres. Yo estoy cansado de ver a padres y madres en las terrazas sentados y el niño simplemente llamando la atención de esos padres y que no les hacen caso. Es tan importante saber ofrecer y dar el amor y la atención que necesita un hijo. Eso va a influir muchísimo en todo el comportamiento de ese niño cuando se haga adulto.

P. – ¿Ves esta carencia a la que te refieres también en AMAFE?
– En Amafe encontramos padres que quieren a toda costa que el niño o la niña haga determinado curso porque creen que puede tener más salidas laborales sin atender a la necesidad o vocación de ese niño o niña. A esto me refiero. Así no se está haciendo un trabajo de educación al hijo, de querer acercarse a él, de conocer qué le hace feliz. Yo estoy convencido de que todos estamos hechos para algo.

Timmy Ropero: La música y la inspiración

P.- ¿Cómo llegas del Timmy que cantaba por los bares de Málaga, al Timmy Ropero actual descubridor de talentos musicales, compositor, arreglista, productor, manager…?
– Teniendo claro que lo mío era la música, yo empece a trabajar de noche para ganar dinero. Pero no solo ya cantando en los bares, que yo creo que actué en todos los bares de Málaga de la época; fui también DJ. Y todo ello lo compaginaba con la carrera de Turismo. Ha sido una evolución paulatina en la que me he desarrollado entendiendo no solo la música como arte sino también la música como negocio. No hay que olvidar que es una parte muy importante.

P.- Hoy gran parte del negocio de la música gira en torno a un estilo concreto, el reggeaton. ¿No hay otro tipo de artistas o no interesa apoyar a otro tipo de artistas?
– Son tendencias. Todo es una rueda. Lo que es muy complicado de cambiar,  y es una pena, es que las discográficas apenas apuesten ya por artistas de “larga carrera” o a largo plazo como por ejemplo pasó con Julio Iglesias, Luis Miguel, etc.., que no se hicieron número uno de un año para otro, sino que fue una carrera de fondo.

P.- ¿En qué sentido?
– Antiguamente un single de un artista podía durar en la radio unos 5-6 meses aproximadamente, y ahora cada mes o mes y medio están sacando singles nuevos. Es un consumo de usar y tirar. Ahí va la tendencia de consumismo. Esto conlleva también a una merma en la calidad musical; y no solo te hablo de la composición, también la producción, cada vez producciones más baratas. En esto también influye donde se consume la música. Los móviles son los reproductores estrella a día de hoy y aquí no se pueden apreciar muchas frecuencias como la línea de un bajo por ejemplo. Al perderse esta calidad sonora ya no hace falta grabar en altísimas calidades o en estudios sumamente profesionales. El oído musical de gran parte de la población, sobre todo las nuevas generaciones, se está desarrollando con un sonido por así decirlo «más barato».

P.- ¿Crees que con Internet y las nuevas aplicaciones musicales cualquiera puede ser músico?
– Mas bien te diría que cualquiera puede hacer música, pero eso no significa que sea músico. Y con esto lo digo todo.

P.- Has escrito canciones para Malú, María Jiménez, Gemeliers, la Húngara… Son estilos muy distintos. ¿Cómo te inspiras para dar con la tecla que va con cada artista?
– Cuando me encargan una canción para un artista en concreto intento hacerle el traje a medida. Por eso solicito conocerlo personalmente para tener una visión más amplia. Es precisamente el artista quien va a hacer suya la canción y defenderla ante un micrófono; y no nosotros los compositores o productores.
Y es más, me encanta componer para estilos tan diversos porque no me gusta encasillarme en un género en concreto. Cuando compongo me ayuda mucho escuchar otras canciones y hacerle arreglos. También a veces compongo varias canciones a la vez de diferentes estilos porque esto me va refrescando mentalmente y me va motivando.
P.- ¿Dónde te inspiras y cuál es tu lugar favorito para componer?
– Mi estudio. La inspiración es muy bonita y poética pero ese concepto es bastante incierto. Te podría decir que esos momentos de «inspiración» al año pueden venir una o dos veces. La inspiración para mí es coger una hoja en blanco y estar horas y horas hasta que te salga la canción deseada.
P.- ¿Crees que los niños prodigio o artistas infantiles requieren de una atención especial?
– Sí, siempre. Hay que estar muy pendiente de la vida de ese niño prodigio. Pero te diría más, que hay que evitarlo. Muchos padres se ponen en contacto conmigo para que «yo me encargue de la carrera» de sus hijos que son niños de 12-13 años que cantan realmente bien. Y yo me niego. Un niño tiene que tener esa infancia y no entrar en un mundo altamente competitivo por eso hay que tratar de evitarlo.
P.- ¿Entonces no eres muy partidario de los programas y talent show infantiles?
– No, porque aunque intentan defender todo como un juego, al final ellos están expuestos a la sociedad. Y los niños a veces pueden ser muy crueles. Yo mismo lo viví cuando llegué a España y no hablaba muy bien el castellano. Pues tú imagínate ese niño o niña que va a un programa de estos y sale mal parado; tú no dudes que ese niño va a tener una frustración, y no creo que merezca la pena. Todo debe venir a su debido momento.
P.- Pero tú sí has trabajado con artistas muy jóvenes. 
– Sí, pero han sido artistas que a mí me llegaban con 14-15 años que, aunque sigue siendo una edad temprana, ya venían de la tele, de Menuda Noche. Como ha sido el caso de Kharmen y de Gemeliers. Menos de esta edad no. La infancia hay que respetarla porque los niños deben estar jugando.

Timmy Ropero: Somos Málaga

P.- Un día te llaman y llega Somos Málaga. ¿Cómo surge esa composición? 
Yo estaba en una entrega de premios en Ávila y me encuentro a Fernando Ramos. Yo le conocía ya de hace mucho tiempo, él incluso ha presentado conciertos míos y le tengo mucho cariño; creo que es mutuo. Y me contó su idea y me peguntó si quería hacer esa música.  Yo lo vi una oportunidad porque siempre quise hacer bandas sonoras. El cine es otra de mis pasiones y ahí la música tiene un peso enorme. Aunque realmente la música lo es todo. En la vida solo hay dos cosas verdaderamente importantes: respirar y la música. Sin ninguna de las dos no podríamos existir.
P.- Le dijiste sí de inmediato.

Claro, pero mi composición no iba a ser la única. Fernando ya me advirtió que otros compositores iban a mandar sus creaciones. Y ya cuando en la selección en el Ayuntamiento todo el mundo apostó por mi banda sonora, pues imagínate. Con Somos Málaga Llegaron a conocer de verdad a Timmy Ropero. No solo por la música, muchos me pusieron cara.

P.- Recuerdo que tú y yo empezamos a hablar más a raíz de que yo te pidiera ayudar para rotular el video y hacer el «Quién es quien en Somos Málaga«.
Sí, una iniciativa que yo te agradecí muchísimo. Mucha gente veía el video y se sorprendía de quién aparecía y a otros muchos le sonaban las caras pero no sabían quienes eran.
P.- ¿Intuías que Somos Málaga podía ser una de tus grandes creaciones?
No. Es que es curioso porque lo escucho y a veces pienso: «¿cómo se me ha ocurrido hacer esto?». Te puedo asegurar que mis trabajos los hago siempre en una triple dimensión: poniendo el alma, el corazón y la cabeza. Y cuando pones estos tres elementos al cien por cien con esa sensibilidad… Llegas a una especie de trance en el que ni tú eres consciente de lo que estás creando. Cuando al final ves el resultado hasta uno mismo se sorprende.
P.- ¿Te sigue sorprendiendo?
Me emociona. He escuchado Somos Málaga muchísimas, muchísimas veces, también durante el proceso de creación. Pues a mí me sigue emocionando oírla. Ademas como tiene partes muy diferenciadas y dos núcleos principales: primero uno lleno de intensidad, y otro segundo cuando aparece la maravillosa voz de Patricia Gavilán diciendo Málaga…, ese cambio me pone los vellos de punta. El orgullo que yo tengo en ese video es de lo mejor que me ha pasado. Y sobre todo porque yo llevo a Málaga por bandera, vaya donde vaya.
P.- A nivel profesional, ¿qué supuso para ti?
Una nueva etapa. Me abrió las puertas del propio Ayuntamiento y me encargaron otros trabajos como el Mira Malaga en 2017 y 2018; Málaga Ciudad de los Museos, la música para la Junta de Andalucía para China, la sintonía de Canal Málaga RTV… Todo eso vino muy rodado. Me abrió las puertas como compositor de bandas sonoras. Y precisamente el Somos Málaga fue uno de los videos que impresionó al Señor LaVelle Smith.

Timmy Ropero: Michael Jackson

P.- ¿Quién es Michael Jackson para ti?
– Para mí es el mejor artista que ha habido y que habrá, probablemente. No es solo a nivel musical, composición, a nivel visual. Era un artista tremendamente completo. Yo empiezo a hacerme seguidor de Michael Jackson cuando lanza Bad, y ahí conozco sus giras. Esa magia que le rodeaba me fascinaba.
P.- ¿Y te ha influido en tu trabajo?
Por supuesto. Yo intento hacer composiciones diferentes, que los espectáculos sean originales. Recuerdo cuando saqué al grupo Plaza Sur y estábamos en el salón de mi casa y yo quitaba los muebles y les enseñaba a preparar las actuaciones porque todo sigue un guión… Es que Michael Jackson a mí no solo me aportó a nivel musical sino a nivel show. Todo tiene que ser un espectáculo, una magia. Es lo que siempre he seguido.

P.- En junio, coincidiendo con el décimo aniversario de la muerte de Michael Jackson se estrenó The Man Behind the Dance, un documental sobre él impulsado por su coreógrafo Mr. Lavelle Smith. ¿Cómo surge esto? 

Yo conocí al señor Lavelle Smith en Barcelona. Y lo que iba a ser una audiencia de 30 minutos se convirtió en 7 horas seguidas hablando. Y él se interesó mucho por mi música. Incluso hizo un estudio de mis trabajos. Lo sé porque dos semanas después de aquel día en Barcelona me llama él personalmente y me empieza a decir nombres de artistas y canciones que apenas sabía decir bien. Y me dijo que aunque ya tenía gente trabajando en la banda sonora del documental, quería que yo la hiciera. No me lo podía creer. Me quitó hasta el sueño.
P.- Es que era un trabajo sobre tu ídolo.
Claro. Es que hacer algo con una persona del entorno más cercano de Michael Jackson; un documental con imágenes inéditas de él. Yo hice este trabajo con lágrimas en los ojos porque era una carrusel de emociones.
P.- ¿Qué fue lo más difícil?
Me ha costado más la presión y la responsablidad de saber la cantidad de miles de millones de seguidores en todo el mundo que iba a verlo. Y además yo pensaba que con tanta gente como hace música y me elijan a mí… Esa responsabilidad es brutal. Al final lo que hice es simplemente lo que hago siempre: poner el alma, la cabeza y el corazón. Y por supuesto con los sentimientos a flor de piel, una sensación muy rara porque era ver archivos que no ha visto nadie y que son del artista que mas me ha influido y al que le tengo la mas absoluta admiración desde siempre.
P.- ¿Quedaste satisfecho con el trabajo realizado?
Mucho (sonríe).
P.- ¿Cómo se toma el café Timmy Ropero?
Una nube doble templada, y siempre en buena compañía, como ahora.